
Buenas noticias para los aficionados, a la Unión Deportiva este año le cuesta perder. En su partido de Copa del Rey ante el Celta tuvo que llegar hasta la prórroga para lograrlo. Y en liga de momento no conoce la derrota, aunque no será que no la ha buscado. Viendo lo difícil que iba a ser perder contra dos equipos recién ascendidos, decidió jugar ambos partidos con un jugador menos. Pero ni por esas. Vitolo y Viera marcaron para hacer todos los esfuerzos inútiles.
La doble V pagó el pato y ambos se quedaron fuera del equipo para Balaídos. No sólo eso, Juan Manuel Rodríguez dispuso un equipo plagado de suplentes. Esta vez no se podía escapar la derrota. El conjunto amarillo no generó nada de fútbol y contempló desde lejos la portería de Sergio, no fuera a ser que ocurriera un accidente. De hecho, en el minuto 88 aún no había tirado a puerta.
Sin embargo, y a pesar de poner toda la carne en el asador, Las Palmas contó con unos enemigos inesperados, los palos. Hasta tres veces evitó la madera el gol del Celta que habría supuesto la primera derrota amarilla. Aunque los canarios hicieron lo posible, no lo lograron y se vieron obligados a jugar otros 30 minutos de prórroga.
En el tiempo extra los grancanarios dieron lo mejor de sí. En una maniobra de despiste lograron dejar solo dentro del área al delantero rival Joan Tomás, quién, esta vez sí, lograba el gol que daba la clasificación al Celta. Eso sí, por si acaso fuera a ocurrir algo en los minutos finales que pudiera provocar la lotería de los penaltis, los amarillos facilitaron acertadamente una contra en la recta final para que Iago Aspas sentenciara.
En cualquier caso, se volvió a demostrar en Balaídos que la Unión Deportiva lo va a tener difícil para perder partidos esta temporada. El próximo partido será una prueba dura. Se rumorea incluso que el Nàstic se plantea regalar los tres puntos. Al parecer, le tienen miedo a todo lo que suene canario después de los cuatro chicharros que les metió Nauzet Alemán.





