
No salgo de mi asombro con el revuelo del supuesto amaño entre Las Palmas y Rayo. Y lo que más me sorprende no es que la Uefa lo investigue. Entiendo que el aumento de apuestas a un resultado en concreto pueda despertar suspicacias. Y hay que recordar que este es un episodio perdido entre otros 40 partidos bajo sospecha en los que probablemente haya algo más profundo que aquí.
Lo que me sorprende es la cantidad de defensores de la ética y la moral deportiva que han surgido de repente. No entiendo por qué nunca ha pasado de un comentario sarcástico cuando dos equipos vascos se hacen amigos. Por qué cuando un futbolista (Jesuli) reconoce que recibió dinero en la compra de un partido, la borrasca se olvida en una semana. Y así hay muchos. Sin ambargo, ahora "hay que acabar con el fraude en el fútbol", "habrá tolerancia cero" y "se cambiará el código penal".
Resulta más curioso aún cuando en este caso ni siquiera se habla de una posible compra, ni de un favor de "amigos" ni nada parecido. Simplemente se enfrentaban dos equipos a los que les interesaba el 0-0. A uno para asegurar la permanencia sin esperar a la última jornada. A otro para lograr el trofeo Zamora, lo único que se jugaba por entonces. No sé si habría un acuerdo antes del partido, pero es que no hace falta ni hablarlo. Si yo no ataco, ellos tampoco. Ambos salimos ganando.
Cierto es que no es lo mejor para el deporte, pero puede adulterar tanto la competición como un equipo que sale con los suplentes porque tiene tres días después un partido clave o porque ya no se juega nada y quiere foguear a juveniles. Sea como sea, haya pruebas de un acuerdo o no, no es, ni mucho menos, el caso más sangrante de los últimos años.
Por cierto, sin tener sospechas de ningún tipo de acuerdo, yo también habría apostado al 0-0.
espero que esas últimas frases no vayan dedicadas al barça, eh? Como diría Laporta, esto es una persecución!
ResponderSuprimirEn ningún momento he querido hacer referencia al Barça. No sé a que viene eso...
ResponderSuprimirEl Levante-Barcelona de hace unos años fue un escándalo. La jugada más repetida del partido fue el pase Márquez-Puyol, sin que nadie del Levante presionara. El Barcelona con un punto era campeón, el Levante estaba casi salvado y al final descendió, de lo cual me alegré enormemente por su falta de profesionalidad. Lo de Las Palmas-Rayo también fue un tongo como una casa. A poco que investiguen me da la sensación que lo pueden descubrir. Una vergüenza para una institución como la U.D. Quien haya permitido esto tiene que irse por patas del club, pues la historia de este equipo no merece esto. Ahora, si no se han investigado otros casos (el nombrado Levante-Barcelona, el Real Sociedad-Alavés con el cual se salvó la Real, etc), pues no tiene porque investigarse este. Hacemos todos la vista gorda y creamos un deporte todavía más adulterado del que tenemos. No sé si entre sarcasmos y verdades, han entendido mi postura.
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